|
El vino es un alimento histórico, componente
imprescindible de todas aquellas culturas que han sabido prosperar en tierra de
viñedos. Elaborado, recreado y consumido por nuestra inagotable curiosidad
intelectual, posee un intenso y sutil equilibrio molecular de nutrientes e
información sensorial que nos ha reconfortado tradicionalmente cuerpo y
conciencia, aportando sustento y sensaciones a la casi infinita gama de
sensibilidades humanas.
A
pesar de tal familiaridad, el estudio de la composición del vino y de los
mecanismos bioquímicos de su elaboración y evolución, así como de su influencia
en el metabolismo humano, sólo ha despertado el interés general de la ciencia
en las últimas décadas del siglo pasado.
Es en
el siglo XXI, sin embargo, cuando
el vino eclosiona. Una inédita visión global de la cultura, con voluntad de ser
asequible a todos los humanos, propone el planeta como territorio común de
intercambio y el conocimiento como el valor de la realidad que prevalece sobre
su posesión. Y la información como un bien más preciado que la materia. En esta
nueva cultura, el vino emerge como el alimento sensorial por excelencia, capaz
de integrarse en la complejidad y la diversidad humana.
Una aventura semejante requiere el concurso
del conocimiento. La
Guía de la
nueva cultura del vino es el manual imprescindible para
adentrarse en los significados, principios y prácticas más actuales que han de
convertir el vino en una de las experiencias más gratificantes para la
percepción humana.
|